Cali, segunda de Feria

Puertas grandes!

Por Víctor Diusabá Rojas, , tomado de elpais.com.co

Fotos Rodrigo Urrego B. y Diego Caballero.

 

 

Luis Bolívar. Diego Ventura y Miguel Ángel Perera se fueron a hombros en tarde marcada por la calidad de los toros de Ernesto González.

 

 

Con perdón de los zurdo, todo salió al derecho. Para comenzar, los toros de Ernesto González, algunos justos de presentación, tuvieron toreabilidad a raudales. Y los toreros, aparte de vestir de seda y oro, llevaron bajo su atuendo el overol de trabajo para no desperdiciar turno ni suerte.

 

 Y si a eso le sumamos que ellos, los protagonistas, tuvieron siempre a la mano el amplio repertorio que acompaña su condición de figuras, que lo son, pues el resultado no podía ser otro que una tarde de puertas grandes, por las que pasaron no solo los protagonistas sino ese público que tuvo la fortuna de elegir esta segunda corrida de abono de la feria.

 

Es que ni siquiera sopló el viento.  Incluso, las seis orejas que se cortaron pudieron ser más. Eso sí, hubo que empujar el carro para convertirlo en el de la victoria. El primero en hacerlo fue Luis Bolívar en el tercero de la tarde. No era un  toro fácil. Tenía ese motor que caracterizó a toda la corrida, pero pasaba más con temperamento que con dulzura. Y ahí estuvo el secreto de Luis: ponerle la muleta adelante, imponiendo las condiciones para que, primero, el toro la tomara y, luego, fuera hasta el final del viaje.

 

Es decir, Bolívar lo administró con la cabeza, pero sin dejar el corazón de lado. Por eso, a veces su lidia tuvo ribetes de emoción. Los molinetes, intercalados en medio de las series, dejaron de ser toreo accesorio para convertirse en parte de la obra. El toro se hizo sentir, pero Bolívar mandó para darse dos gusto en el remate de la faena. Uno, ese circular que empalmó con un cambio de mano para certificar quién estaba al mando de la nave. Y dos,  ejecutó la suerte supremo recibiendo, con una eficacia inmediata. Dos orejas a ley. Que pudieron ser tres para el colombiano en toda la corrida si el toro sexto, menos potable, se va a la arena antes que transcurrieran esos largos segundos que tardó en doblar.

 

Diego Ventura cobró su premio en el segundo de los suyos. Un toro que no se movió para corresponder a los cánones del toreo del caballo pero que a cambio peleó con raza en los medios. Y es que a ese, el cuarto toro de la tarde, lo que le faltó en presentación le sobró en espíritu de pelea. Y eso sirvió para ver a un Ventura en todo su esplendor, más allá de la alta escuela que ofreció en el primero de sus toros, otro bueno de la tarde, en el que una faena limpia no pudo ser certificada con el rejón mayor.

 

Pero estábamos en lo que hizo en el otro turno: exponer, arrimarse, poner a sus caballos a jugarse el tipo en la  cara del toro. Los pares de banderillas cortas a dos manos cerraron una tanda en la que cada acometida en pos del triunfo valió, como el nombre de unos de sus potros, ‘Oro’, así, en mayúsculas. Ventura vino y convenció. Y Cali le correspondió.

 

Y Miguel Ángel Perera dejó también clavados dos estandartes de categoría en sus toros de la corrida ordinaria (regaló un séptimo en el que le fueron concedidas las dos orejas). En el primero de ellos,  segundo ejemplar de la corrida, dio una lección, otra más, de lo que es su especialidad: la quietud al servicio de templar y ligar. La espada no entró y ahí se fueron los trofeos. El quinto fue el toro de menores condiciones y todo quedó en ganas. Vino después ese séptimo…. Igual, ya estaba todo dicho: la Cali taurina salía por la Puerta grande de Cañaveralejo.

 

Ficha de la corrida

Feria de Cali 2014

Segunda corrida de abono

Toros de Ernesto González

Desiguales de presentación, algunos excesivamente justos. Nobles y con toreabilidad. Aplaudidos en el arrastre los cuatro primeros y el sexto. El quinto no valió. Hubo un séptimo de regalo, chico y con movilidad.

466, 452, 486, 474, 464, 474 y 440 kgrs

Diego Ventura

Ovación y dos orejas

Luis Bolívar

Celeste y oro

Dos orejas y ovación

Miguel  Ángel Perera

 Ovación, silencio y dos orejas

Detalles:

Casi tres cuartos de plaza. Tarde calurosa, sin viento.