Señor dictador:

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Por Rodrigo Urrego B.

Conociendo tu talante, sé que vas a hacer todo lo posible para evadir por quinta vez una sentencia de la Corte Constitucional. Sé que ya te reuniste con tus abogados para ver la forma de no acatarla sin tener que ir a la cárcel. La Corte te dio un plazo de seis meses para que salga un toro al ruedo de la Plaza de Toros de Santamaría. Pero como tu gobierno termina en once meses (qué rápido se pasa el tiempo, gracias a Dios) sé que hasta entonces no habrá el más mínimo respeto a la ley de tu parte.

Para evadir tus obligaciones has dicho, a través de tus subalternos (el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural – IDPC), que la plaza necesita un reforzamiento estructural porque hoy no aguantaría el peso de los espectadores. Te recuerdo que desde el 8 de febrero de 1931, cuando se inauguró, hasta el 20 de febrero de 2012 (última corrida hasta el momento) la plaza nunca se ha venido abajo. Si no se vino al piso el 15 de diciembre de 1991 cuando César Rincón toreó seis toros en solitario y regresó de triunfar en España, no creo que se vaya a caer nunca.

Pero claro, ¿cómo no se va a deteriorar la plaza si el señor dictador la cerró de la forma más arbitraria e intencionalmente la abandonó para que se viniera al piso?



Te olvidaste que la Plaza de Toros de Santamaría fue declarada monumento nacional por el decreto 2390 del 26 de Septiembre de 1984. Esa situación obliga al Estado a conservarlos y preservarlos. Todas las administraciones que te antecedieron jamás tuvieron este problema, porque en el contrato de arrendamiento estaba incluido que parte de los beneficios producto de las corridas servirían para el mantenimiento periódico de la plaza. Pero por un capricho tuyo se vino abajo este monumento. Pusiste pista de hielo, montaste jornadas de meditación y yoga, otro día pusiste a que declamaran poesías. Nunca llenaste la plaza, como sí lo hizo cientos de veces tu primo Noel, el Burro Mocho. El solo hecho de abrir la plaza te costaba dinero, y tus revolucionarios eventos culturales no le dejaron un solo centavo a la ciudad, solo pérdidas.

Tus subalternos dicen que las obras tardarían 18 meses y que van a suponer una inversión de ¡6 mil millones de pesos! Inversión que no estaba en el presupuesto y ahora la tendrás que hacer. Una pena porque ese dinero tal vez lo necesitarás para construir el Metro, el tranvía ligero, las nuevas fases de Transmilenio, viviendas, los colegios y jardines que prometiste. Pues lamentablemente tendrás que invertirlos en arreglar la plaza. Y qué le dirás a los que votaron por ti, que por un chistecito tuyo van a ver cómo sus impuestos se destinarán para asuntos intrascendentes.

Pero bueno, ya que te toca hacerlo, solo te pido que le quites el pasto que le dejaste nacer al ruedo y podes la maleza de los corrales. Ponle nueva madera a la barrera y por favor pinta las tablas de rojo ‘sangre de toro’. Los tendidos hay que lavarlos y pintarlos. Los balcones, por favor, vuelve a reconstruirlos que ahí le caben mil personas. Aprovecha para poner nuevos sanitarios que los que están son de la época de Manolete. Te pido que incluyas en las obras la restauración del museo taurino. Te sugiero que le pongas una sobria iluminación a la plaza, con reflectores, para que los turistas en la noche la puedan ver iluminada y puedan hacerse selfies en la puerta grande del edificio más bonito que tiene la capital. Y por favor limpia las puertas y la fachada de los grafitis antitaurinos, y ojo que el ladrillo lo siguen raspando sin piedad algunos adictos y habitantes de la calle a los que has sido incapaz de rehabilitar. Estaría bien que pusieras calentador en el baño del patio de cuadrillas para que los picadores y banderilleros se peguen una ducha con agua caliente. No te olvides de dotar la enfermería con los últimos instrumentos quirúrgicos, ya que te recuerdo que los toros pegan cornadas. Ah, y acuérdate que debes poner una placa en honor de los novilleros que pasaron más de 100 días en huelga de hambre para salvar la plaza de tu abandono. Bueno son muchos arreglos. Así que manos a la obra señor dictador. Te veo. A coger el palustre y a echar pañete. Te quedan once meses. Deberías empezar hoy mismo.

PD 1: Ya sé que vas a convocar una consulta popular para que el pueblo te acompañe en tu capricho. Me recuerdas a un expresidente que atropellando las minorías quería consultar al soberano para perpetuarse en el poder.

PD 2: y a los futuros empresarios, les tengo un torero para el cartel de reapertura de la plaza, Rivera.