Medellín, cuarta de temporada

Una noche en blanco y algo más…

Por Víctor Diusabá Rojas, Columnista invitado

Fotos Rodrigo Urrego B y Diego Caballero

 

Sí, hubo una corrida de toros en esos seis de Santa Bárbara que imprimieron respeto de salida y que trajeron salvas de aplausos de unos tendidos agradecidos con el ganadero,  preocupado en sacar buena nota en la asignatura inicial que es la presentación. Y está dicho que Carlos Barbero lo trabaja y lo cumple.


Y no menos cierto es que esos mismos toros, en su mayoría, se rompieron en el caballo, para dejar constancia de su bravura ahí, frente al montado, claro está, con la excepción del sexto, al que le colgaron el cartel de manso con las banderillas negras. 

Pero en ese punto exacto hay que trazar una línea para decir que la corrida no tuvo por dentro aquello con lo que debió contar para trascender. A veces, como en el segundo de lanoche, porque el toro empezó arriba y terminó muy abajo. O, como sucedió en aquel cuarto, porque no duró. O en el quinto, porque no transmitió, más allá de haberse movido.  Siempre faltó algo en el encierro. Y a veces, demasiado.


Así, era difícil triunfar. Alguien dirá que se escapó una oreja en alguno de los turnos de Manuel Jesús El Cid por culpa de la espada. Quizás, aunque en verdad hubo más cariño que exigencia de la gente en cada una de las faenas del nacido en Salteras. 


El primero de los suyos prometió hasta encender la ilusión. Pero entre el toro que acometió en las dos primeras series de derecha y el que se quedó a mitad de camino de ahí en adelante hubo caída en picada en las embestidas.  Luego la espada sin tino se llevó la opción de algún trofeo.  El quinto tuvo pies para ir de aquí para allá, sin emocionar. Manuel Jesús anduvo vertiginoso con él. El acero volvió a marrar y todo terminó en un aviso y palmas de aprecio.

Los dos de Guerrita Chico sacaron más de una dificultad. El tercero, primero para el torero caleño, se mostró exigente en el tercio de varas. Empujó en las dos idas al caballo y obligó a Ricardo Santana y a Héctor Fabio Giraldo a mostrar raza en las banderillas porque apretó en esos desafíos.  Guerrita se supo doblar con él, en la intención de restarle ímpetu, pero el toro nunca brindó confianza. Y entre prevención y prevención, la faena se fue yendo a pique. Silencio.


El sexto era basto en mayúsculas. Sus arreones, siempre con la cara arriba y las manos por delante, dejaron una imagen de violencia de la que nunca pudo desprenderse y a la que hay que sumar sus estampidas del caballo, ya señaladas.  El esfuerzo y la voluntad de Guerrita estuvieron por encima del manso. Palmas.

Y se podría cerrar esta historia diciendo que Diego Urdiales se fue también en blanco, luego de una faena de oficio al primero de la noche, un animal en el que el genio asomó una y otra vez.  Menos mal, la lidia de Diego supo dejar las cosas en orden.


Y se podría agregar que recibió palmas en el otro, cuarto de la corrida, que tuvo calidad pero al que le faltaron fuerzas y duración.
Eso, así, escueto, sería faltar a la verdad. Porque en ese turno, el torero riojano tuvo detalles que alguien allá arriba, en algún lugar de la plaza, definió bien: “Eso es torear”. Sí, eso es torear: echarla muleta adelante y traer las embestidas en esos vuelos limpios, mientras la cintura acompaña el viaje, entre rasgos de auténtica majestad.  ¿Qué no pasó mucho? También es cierto, sucedió en tres o cuatro muletazos, coronados todos con un trincherazo de oro. Pero en esos instantes, auténticos raptos artísticos, la noche supo a algo más que todo lo visto: a toreo caro.


Ficha de la corrida
Plaza de toros La Macarena

Cuarta corrida de abono, temporada 2015

Seis toros de Santa Bárbara
Serios y bravos en el caballo.  Sin muchas opciones en la muleta. Segundo y cuarto, de más a menos. El primero sacó genio. Complicados tercero y sexto, al que le castigaron con banderillas negras.  El quinto con movilidad pero intrascendente.
495, 498, 462, 470, 478 y 450 kgrs
Diego Urdiales
Grosella y oro
Silencio y palmas
El Cid
Azul rey y oro
Saludo tras aviso y palmas
Guerrita Chico
Canela y oro
Silencio y palmas
Detalles:
Menos de media plaza.