Un nuevo "Posada" toma la alternativa

 

NOTICIAS

 

Por Diego Caballero

 

 

15 de septiembre 2015

 

 

 

Hace parte de la última legión de novilleros, la misma que hace pensar en un seguro relevo en el escalafón español. Algunos de sus compañeros,  a lo largo de la temporada, ya  tomaron la alternativa y comienzan a destacar. El próximo 3 de octubre, en Zafra, será su turno.  Morante de la puebla y Alejandro Talavante, un cartel de lujo, serán testigos del inicio de un  nuevo camino para Posada de Maravillas, el último representante  de una dinastía con más de 150 años de historia.

 

Posada de Maravillas pertenece a una larga dinastía de toreros, quizás, la más antigua si tenemos en cuenta que fue iniciada, a caballo, por Francisco Posada  en la mitad del siglo XVIII cuando a los que andaban a caballo,  se les anunciaba como caballeros  en plaza. Una dinastía que  tuvo representante, Curro Posada, en tiempos de Joselito y Belmonte.  Su abuelo, Juan Posada, es el único torero que ha cortado dos orejas en Madrid sin entrar a matar, pues resultó herido y el público solicitó los trofeos que le fueron llevados a la enfermaría. Otro Posada,  de nombre Faustino, hace parte de la lista negra del toreo, pues un toro le quitó la vida en Sanlúcar de Barrameda cundo ya se había  anunciado su alternativa en Sevilla. Ellos y doce toreros más, de oro y de plata, hacen parte de una legión de toreros que han intentado poner el apellido Posada en la cima del toreo.  Ahora,  el nuevo Posada,  que acompaña este apellido con el nombre de su madre,  Maravillas, intentará,  desde el próximo 3 de octubre,  cumplir el sueño de su larga estirpe.

El nuevo Posada empezó a sonar con fuerza apenas comenzaba la temporada 2013, Posada de Maravillas, en Olivenza,  indultaba un novillo del freixo. El día de su debut con picadores, gracias a las buenas embestidas del  novillo de nombre “Corremantas” y a su mano izquierda, logró abrirse espacio  en un  apretado escalafón. Fue tanto el impacto de su tarde en Olivenza, que se coló en el cartel de la novillada de la feria de las Fallas de Valencia que ya tenía sus carteles en la calle.


Aquella tarde resultó herido, una cornada de 12 cm en su gemelo izquierdo, fue, el  primer parón  de una carrera que se ha visto afectada por más cornadas y  lesiones, como la sufrida el año pasado en la feria de Pamplona,  que lo obligó a cortar la temporada definitivamente. Posada de Maravillas,  al entrar a matar, se lesionó los  tendones flexores del cuarto y quinto dedos de su mano derecha, una lesión difícil de superar dado el lugar del impacto. El resto de la temporada, la del 2014, y el invierno siguiente, fueron un verdadero suplicio, pues su mano no respondía a las exigencias que un torero requiere y  además,   sus compañeros tomaban ventaja.

Por circunstancias  como estas, la presente temporada,  era  definitiva para su carrera.


Tras nueves meses de calvario, dos nombres se volvieron a cruzar en su carrera para darle vida a la  misma. Olivenza y El Freixo, una plaza y una ganadería que ya están unidas a su nombre. Fue, una tarde triunfal que volvió a poner su nombre de nuevo en la primera fila de su escalafón, una tarde que dio inicio a una nueva temporada que tendría su principal puerto en San Isidro.


La feria madrileña debía ser el punto que determinara su lugar en un apretado escalafón donde algunos nombres ya sonaban con fuerza.  La tarde del nuevo  Posada en la plaza donde su abuelo tiene hazaña propia, fue reconocida por todos, una oreja fue su premio ante un novillo de Mayalde, una oreja de Ley tras una fuertísima voltereta, así, lo reconoció la exigente pluma de Zabala de la Serna… “Posada de Maravillas dibujó dos verónicas espléndidas y una media superior siempre por el pitón izquierdo…brindó al personal y con el cartucho de pescao citó de lejos al novillo, que se arrancó con alegría y tranco. La izquierda desplegó la muleta y el toreo al natural soñado por el chaval. La plaza se volcó. Un paseo largo. Faltaba oxígeno en el pecho. Y Posada ofreció la derecha acaderada hasta un cambio de mano extraordinario que indicaba el regreso a la zocata. Y así fue. Desembocaban los naturales pronto, embrocados abajo, a pulso de muñeca sólo. La faena se hallaba en el punto de decantarse como los vinos de la excelencia aterciopelada hacia la Puerta Grande, Posada volvió a cambiar la mano, en esa estrategia de no repetir una tanda por el mismo palo, volvió a torear con su sello manierista con la derecha, y se fue a por la espada.  Una estocada y una oreja de ley. De sabor. Y se marchó por su propio pie por la puerta de la enfermería como en el despertar de un sueño que esperaba otro final”

Aquella tarde de Madrid, Posada de Maravillas ponía la bandera de su toreo en lo alto de su escalafón, un toreo distinto, de personalizadas  maneras que peleaba su “guerra” con distintas armas al resto del pelotón.

A Madrid le antecedió Sevilla,  en una tarde en la que consiguió una oreja de un novillo de Javier Molina. Sevilla y Madrid, es sus ferias,  dieron el visto bueno a su momento. Dos citas que fueron antesala de su reencuentro con Pamplona un año exacto después de que se destruyera su muñeca en esta plaza. Una tarde en la que dio una vuelta al ruedo. Tras la feria del toro su temporada marcaba la cita de Bilbao, plaza en la que debutó y en la que cortó una oreja tras una personalizada faena marcada por la despaciosidad en sus ejecuciones. Los cuatro grandes puertos que marcaban su temporada habían sido superados con nota, como las otras casi 20 tardes en que se hizo presente en esta temporada y a la que aún,  le quedan novilladas por cumplir.

Pero su próximo gran paso en la temporada ya tiene destino, será en Zafra,  el día 3 de octubre en la feria de San Miguel, cuando  Morante de la Puebla le dé un apretón de manos y de paso, la bienvenida a la dureza  de un mundo que no desconoce, pues la ha  vivido  a través de su hermano, Ambel posada.  Será, el día para empezar a cumplir su  sueño y el de un apellido que ha sido testigo de más de un siglo y medio de tauromaquia. Y tras el sueño de la alternativa, Posada de Maravillas mirará hacia América donde quiere poner, por primera vez, su dinástico apellido en sus carteles.